Propiedades del pomelo

Propiedades del pomelo

El pomelo es una de las frutas con más propiedades. Pertenece a la familia de los cítricos de la cual comparte las características y cualidades comunes a todas ellas. Su peculiaridad radica en su sabor amargo y un tanto ácido.





Su aspecto, redondo y ligeramente achatado, recuerda a la naranja (aunque de mayor tamaño) y según la variedad -pomelos rosas o pomelos blancos- ante la que nos encontremos su corteza puede ser lisa o rugosa, pudiendo tener distintas tonalidades que van del amarillo al rojizo. Igualmente, podemos encontrarnos esta fruta con o sin semillas en su interior ya que hay variedades que no la poseen mientras que otras sí.





Las propiedades y nutrientes que esta fruta proporciona en gran cantidad conlleva un beneficio o mejora de la salud cuando se consume el pomelo de forma habitual. Diariamente, en ayunas, es cuando mejor asimila el organismo las vitaminas y propiedades, sobre todo si provienen de cultivos ecológicos (libre de pesticidas y demás).





Son muchas las peculiaridades que como fruto ofrece en el restablecimiento y curación de numerosas enfermedades, destacando su incidencia sobre las de tipo cardiovascular, hipertensión, diabetes, problemas circulatorios… incluso su relación en la prevención de algunos tipos de cáncer como el de páncreas, esófago y próstata.





Independientemente de que sean pomelos blancos o rosas, las propiedades de esta fruta son muy numerosas.








¿Por qué debemos consumir pomelos?





A continuación detallamos las vitaminas, minerales y propiedades del pomelo que hacen de su consumo un elemento importante en nuestra alimentación.





  • Vitamina C. Como todos los cítricos el pomelo es una fuente de vitamina C. Esta vitamina es indispensable para la absorción del hierro y mejorar el sistema inmunológico, previniendo anemias. De igual forma favorece la formación de colágeno (para huesos, cartílagos. músculos, articulaciones)… previniendo de igual forma el envejecimiento de piel y tejidos. 100 gramos de esta fruta aporta unos 40 mg de ácido ascórbico, cubriendo casi la totalidad de la cantidad diaria recomendable de dicha vitamina en una alimentación saludable, aunque es verdad que estas pueden variar en función de la edad y las necesidades en cada persona.
  • Vitamina A. También es importante destacar su aportación en pro-vitamina A o betacaroteno, que almacenados en el hígado van convirtiéndose en vitamina A conforme el cuerpo lo va necesitando. Un aporte suficiente de vitamina A ayuda a prevenir infecciones oculares, cataratas y otros problemas de visión; estimula la regeneración celular de la piel, el cabello, huesos y mucosas. Es destacable la importancia de esta vitamina para contrarrestar los efectos del tabaco, el alcohol, los del sol y los efectos medioambientales nocivos (polución).
  • Estas dos vitaminas contienen un gran poder antioxidante. Son imprescindibles para la detención y evitar la proliferación de radicales libres que afecten a la salud en forma de enfermedades neurodegenerativas como puede ser el Alzheimer y Parkinson y otras más comunes relacionadas con el proceso oxidativo del organismo (reumatismo, envejecimiento de la piel, artritis…). Este efecto antioxidante del pomelo y de los cítricos en general neutraliza el efecto de los radicales libres, cuya propagación aumenta conforme se van cumpliendo años por lo que se puede considerar como un alimento anti cáncer
  • Ácido fólico. El ácido fólico o vitamina B9 mejora básicamente la salud cerebral. Al contener el pomelo este folato, su ingestión optimizará el proceso cognitivo y aquellos otros que exigen de la multiplicación y división de células, por lo que es altamente recomendable durante la lactancia y sobre todo en el embarazo,(debido a que la carencia de este puede provocar espina bífida o enfermedades en el tubo neuronal del embrión). Por otra parte, un consumo normal de ácido fólico nos facilita llegar a la tercera edad con unas facultades mentales más ágiles y una reserva cognitiva fortalecida.
  • Contiene minerales como el calcio, magnesio y potasio .necesarios para el mantenimiento de huesos y del tono muscular, combatir el cansancio y la fatiga, y la regulación del ritmo cardíaco en el caso del potasio.




Otros beneficios del pomelo





Efectos diuréticos. Su gran contenido en agua (casi el 90% del pomelo es agua) contribuye a tener un efecto depurativo y laxante en nuestro organismo. Debido a esto, además de su efecto saciante y al escaso valor calórico que posee, la convierte en una fruta muy apreciada en regímenes de adelgazamiento (solo 35 kcal por cada 100 gr de pomelo). Ingerir su zumo en ayunas favorece la eliminación de toxinas, además de influir en la producción y en la regulación de los niveles de insulina en la sangre (hormona que se relaciona con la acumulación de grasas en el organismo) favoreciendo el metabolismo y ayudando a la eliminación del tejido adiposo. Esta cualidad le ha proporcionado mucha aceptación en los últimos años como alimento para combatir la obesidad, dando lugar a numerosos regímenes y dietas confeccionadas en base al consumo de esta fruta.

Previene efectos gripales y combate resfriados. Otra de las razones para consumir pomelos diariamente se encuentra en su facultada para prevenir y ayudar en infecciones respiratorias de tipo estacional. Ya que son cítricos, fortalecen las defensas y mejoran los estados catarrales. Usado como fruta de temporada es un buen aliado para aumentar las defensas y combatir los resfriados debidos a los cambios de temperatura durante los meses de frío. Su aporte de vitamina E desempeña un papel importante en este aspecto.

Favorece el tránsito intestinal. Tanto su contribución en fibra y agua como su efecto laxante la convierte en una fruta recomendada para combatir el estreñimiento, a la vez que protege el tracto digestivo debido a una sustancia llamada narangina. El sedentarismo, el estrés y los hábitos actuales de alimentación y vida se ven paliados cuando se consume alimentos ricos en fibra ya que mejora las digestiones y el tránsito intestinal, indispensable para prevenir enfermedades como la diverticulitis, la formación de hemorroides e incluso el cáncer de colon. En este caso , es recomendable el consumo de pomelo sin prescindir de la pulpa blanca que se encuentra bajo la piel, y que se deshecha al elaborar el zumo.





Los pomelos de La Motilla se recogen en su punto óptimo de madurez, conservando todo su sabor y propiedades nutritivas.






Antiséptico natural. Con su semilla se elabora un extracto que combate diversas infecciones, (bucales, intestinales, vaginales…) frenando el crecimiento y proliferación de hongos, virus y bacterias. Dicho extracto es una ventaja para combatir las enfermedades respiratorias, para tratar quemaduras y verrugas, para eliminar parásitos intestinales o para prevenir problemas de la dientes como la caries y fortalecer las encías.

Beneficiosa como reconstituyente. Tras la realización de algún deporte o ejercicio físico y en aquellos estados de fatiga o cansancio, es de gran ayuda el zumo de pomelo. Junto con agua y un poco de sal, o combinándola con azucares y bicarbonato se convierte así en una bebida isotónica natural. De esta manera contribuye a reponer los electrolitos perdidos por el ejercicio físico

Estimula el apetito. Precisamente su sabor amargo se debe a una sustancia que contribuye a abrir el apetito y favorecer la producción de bilis en el hígado, lo cual resulta beneficioso para el funcionamiento de la digestión.

Los principales nutrientes del pomelo son los siguientes: fibra, carbohidratos, vitaminas (B1, B2, B3, B5, B6, C y E) pectina, sodio, flavonoides (la narangina), limonoides, ácido salicílico y licopeno.





Otras formas de beneficiarse del consumo de pomelo





 Si bien la forma más habitual o cercana de sacar partido a las propiedades de este cítrico es mediante su consumo como fruta fresca, a gajos o en zumo, hay otras maneras de favorecerse de sus cualidades.





Como ingrediente es usado en numerosos platos, donde la combinación dulce-salado permite al pomelo convertirse en un alimento culinario muy versátil. Existen gran cantidad de recetas, tanto de entrantes como de primeros platos y postres. Al ser un cítrico es recomendable su recolección tras la maduración óptima. Esto favorece las propiedades del fruto y su sabor .ya que su sensibilidad a las bajas temperaturas provocan un deterioro o envejecimiento rápido.





Al ser un alimento fresco y sensible al frío su almacenamiento es limitado, convertirlo en mermelada es una solución que permite disfrutar de sus propiedades durante mas tiempo. Sin embargo, no solo la pulpa es aprovechable, la cáscara y semillas también encuentran su lugar en la cocina y en la elaboración de productos para otros usos y remedios.





Los pomelos de La Motilla, por su gran calidad y excepcional sabor, son los ideales para la preparación de recetas que precisen de este nutritivo cítrico.





Principales usos de la cáscara y las semillas del pomelo.





  • Para condimentar alimentos. Una de las formas de utilizar esta parte del fruto se basa en rallar la cáscara, que luego se puede congelar durante al menos un día para posteriormente condimentar ensaladas, yogures y otros platos donde su sabor amargo le proporciona un toque característico y particular. También es posible hacer una infusión con su cáscara o piel, hervida durante al menos dos minutos añadiendo miel, incluso jengibre, y dejándola reposar unos diez minutos ayuda a hacer la digestión de comidas copiosas y como descongestionante en procesos catarrales.
  • En cosmética. la cáscara del pomelo es así mismo beneficiosa para la piel, y se puede usar en la elaboración de mascarillas junto con rosa mosqueta o algún que otro aceite esencial. Es un buen exfoliante para la piel del rostro, liberándola de impurezas, ayudando la eliminar el acné y el exceso de grasa en la piel y en el cabello. Las semillas también tienen importancia en el campo de la eliminación de infecciones de la piel, como herpes, eczemas, algunos tipos de dermatitis, etc.
  • En aromaterapia. El aceite esencial de pomelo se extrae de la cáscara (no de la pulpa). Inhalarlo ayuda eficazmente a aliviar dolores de cabeza, fatiga mental, frena resacas y favorece el buen estado de ánimo combatiendo así la depresión. Su agradable olor a cítrico resulta un buen ambientador en espacios como cocinas o baños. Estos mismos aceites pueden usarse como loción en masajes que eliminan los dolores de las articulaciones y calambres musculares y menstruales. Al favorecer el sistema linfático el aceite de pomelo tiene un efecto positivo en la eliminación de toxinas del cuerpo.


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